Archivo - Mayo, 2013

En la Argentina se reciben más de ocho abogados por cada ingeniero agrónomo

Por Javier Preciado Patiño

El peso del agro en la economía argentina parece no reflejarse a la hora decidir qué carrera seguir, por parte de nuestros jóvenes. El último anuario del Ministerio de Educación de la Nación consigna que en 2010 había en el país casi 210.000 estudiantes de Derecho contra 37.000 en las carreras denominadas “Ciencias Agropecuarias”, que básicamente incluye a la ingeniería agropecuaria y ramas afines (forestales, producción agropecuaria, etcétera). Es decir hay cerca de 6 jóvenes que quieren ser abogados por cada uno que quiere ser agrónomo.

Pero si de egresados se trata, la relación es mucho más favorable a los primeros. En 2010 se graduaron más de 14.000 profesionales del Derecho contra menos de 1.700 en el agro, es decir una relación de 8,2 a uno.

Más allá de este fenómeno, las denominadas carreras de “tiza y pizarrón” parecen venir en franco ascenso, empezando por la relacionada a la comunicación.

En 2010 había cerca de 60.000 estudiantes de Ciencias de la Comunicación y se graduaron 3.100. Por otra parte, entre 2009 y 2010 la cantidad de alumnos en Derecho y en Agropecuarias creció 3%, mientras que en Comunicación creció ¡9%!

Finalmente, los politólogos, es decir los estudiantes de Ciencias Políticas, también representan un número interesante respecto de los agrónomos. Son 18.000 alumnos con 1.500 graduados por año, es decir casi palo y palo con los ingenieros del campo.

De todas maneras el número de estudiantes y nuevos profesionales del agro ha crecido entre 1999 y el presente. Por ejemplo, de 912 egresados en 1999 se pasó a 1.695 en 2010, marcando un incremento de 86%, en sintonía con el crecimiento del sector en estos últimos años.

El Ciudad, un buen amigo del campo

Aunque en ejido capitalino no haya una sola hectárea de soja, ni de maíz, ni de trigo, el banco público de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se ha convertido en un fuerte aliado del sector agropecuario.

Es que de acuerdo a la información que suministra el Banco Central de la República Argentina, la institución que dirige Federico Sturzenegger se encuentra en el top ten en materia de asistencia a las grandes compañías del campo.

En el caso de Cresud, la empresa del Grupo Irsa, el Ciudad resulta el principal financista con $79 millones sobre un crédito total de $188 millones, es decir el 42% de la deuda. En este caso, la curiosidad es que el Ciudad le prestó más que la entidad bancaria vinculada al grupo, el Hipotecario, que solo aportó $24 millones, ubicándose en cuarto lugar.

También se encuentra muy bien posicionado respecto de Los Grobo, la compañía de Carlos Casares, a la cual le ha aportado $55 millones sobre una deuda total de $383 millones, lo que ubica al Ciudad como el segundo aportante.

Una posición más distante, la sexta para ser específica, ocupa respecto de MSU, otro de los grandes grupos de siembra que operan con los cultivos extensivos. En este caso asistió con $27 millones sobre un global de $352 millones, es decir casi el 8% del total.

Pero no solo esos grupos son sujeto de crédito, sino también las grandes compañías de trading y procesamiento de granos. Tanto con Nidera como con AGD es el segundo aportante, con una masa crediticia conjunta de $243 millones sobre un total de $1.881 millones.

También a tanto a Molinos Río de la Plata como a LDC le ha aportado créditos similares, en este caso de $105 millones, aunque en el primer caso con esa deuda ocupa el noveno lugar, mientras que en LDC resulta el tercer proveedor de crédito.

En total, este grupo de siete compañías recibió una asistencia superior a los $610 millones.

El mundo ve más trigo en la Argentina en esta campaña 2013/14

Internamente se puede decir que hay una sensación de que el área triguera dejará de caer esta campaña para dar lugar a una expansión en el orden del 10 por ciento.

Entre las principales razones se citan el precio, el clima y el desencanto con la cebada, tras haber alcanzado una superficie récord de más de 1,5 millón de hectáreas.

Si bien harían falta encuestas serias que sondeen las intenciones de siembra de los productores, el último anuncio del Gobierno Nacional sobre la devolución de las retenciones vía un fideicomiso administrado por los exportadores (cooperativos y empresarios) no habría influido demasiado en la decisión. Sí habría tenido más impacto la decisión de abrir un cupo temprano de 5 millones de toneladas para el trigo que se cosechará a partir de noviembre de este año.

Lo cierto es que el Dto. de Agricultura de los Estados Unidos en su informe de mayo dio la primera estimación de la cosecha de trigo argentino para este año, que la fija en 13 millones de toneladas, lo cual implica un crecimiento de 18% respecto de la campaña 2012/13. Ya en abril, el Usda había lanzado que espera un área sembrada en nuestro país de 4,2 millones de hectáreas. El ministerio de Agricultura argentino sostiene que en la última campaña se sembraron 3,16 millones y que la producción alcanzó a 9 millones de toneladas.

Por su parte, tanto las agencias de noticias Bloomberg como Reuters sostienen que el área triguera crecería en base a consultas hechas con técnicos de las bolsas de cereales y de las organizaciones de productores. En este caso, precio, clima y medidas políticas serían las clave para esperar un crecimiento.

Al respecto, en el Mercado a Término de Buenos Aires, el trigo enero 2014 venía cotizando a la suba, con un valor de 195 dólares. A la misma fecha de 2012, el valor era de 160 dólares. De los últimos 7 años, solo para mayo de 2008 se esperaba un valor superior al actual, en el orden de los 210 dólares, mientras que en mayo de 2011 se obtenía una cotización similar.

En el resto de los años, el trigo enero en el mes de mayo osciló entre 132 dólares (2007) y 160 dólares (2012).

La agencia Dow Jones, en tanto, reproduce para sus lectores internacionales la estimación de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, que arroja un incremento del área en el orden del 8%.

Si bien todavía no se ha logrado un consenso público privado, amplio y general sobre un plan para que crezca la producción de este cereal, al menos hay algunas señales positivas al respecto.