Archivo - Agosto, 2013

El tsunami tecnológico de la soja se acerca a las costas argentinas

Por Javier Preciado Patiño

Uniendo la náutica con la agronomía, se podría decir que en materia de tecnología agrícola hace ya un tiempo que el viento ha “borneado” y pasado del cuadrante de los fitosanitarios al de la genética y la biotecnología, es decir la semilla.

Uniendo la náutica con la agronomía, se podría decir que en materia de tecnología agrícola hace ya un tiempo que el viento ha “borneado” y pasado del cuadrante de los fitosanitarios al de la genética y la biotecnología, es decir la semilla.

Hay una serie de hechos y novedades relacionados a las acciones de las empresas que lideran este segmento, que terminan abonando la hipótesis y que tiene una especial significación para la Argentina.

En primer término parece que desembarca una era de biotecnología para la soja.

El Gobierno Nacional aprobó la tecnología de resistencia a insectos y glifosato de Monsanto (llamada Intacta) y dos de los principales semilleros del país en obtención de germoplasma de esta especie, Asociados Don Mario y Nidera, ya están inscribiendo ante el Instituto Nacional de Semillas los primeros cultivares I Pro (así se identifica esta tecnología). Todo indica que la tecnología se viene, nomás.

En forma paralela, Dow, una compañía multinacional estadounidense, que amplió su negocio original de fitosanitarios al del germoplasma, pero focalizado en maíz, acaba de anunciar que empieza a operar en el mercado argentino de soja, con dos cultivares licenciados por una empresa argentina.

También ha trascendido el interés de una gran compañía multinacional de agroquímicos en un semillero local dedicado al mejoramiento de la soja, FN Semillas, radicado en la localidad de Salto (Buenos Aires). De concretarse, la novedad tendrá un impacto muy, muy fuerte en este segmento.

Previamente, Syngenta una global de semillas y fitosanitarios, había adquirido la local SPS, tomando el programa de mejoramiento y ocupando una posición en el mercado con esa marca.

También en los últimos años, el fondo Pampa Agribusiness, del ex Monsanto Miguel Potocnik, adquirió sucesivamente los semilleros Relmó (que fue el primero en inscribir una variedad de soja obtenida localmente) y Sursem. Estas empresas hoy constituyen una tentadora plataforma para las grandes compañías globales que quieran entrar en el mercado del tercer productor mundial de la oleaginosa.

Es que el desarrollo de biotecnologías, su incorporación al germoplasma y la interacción con fitosanitarios está empezando a marcar una senda de negocios.

Frontera de por medio, en Brasil, la alemana Basf y el Embrapa desarrollaron una soja transgénica resistente a las imidazolinonas, la Cultivance, tecnología que también ha aprobado la Argentina. La compañía mudó su cuartel central de biotecnología (Plant Science) de Europa a Carolina del Norte (EE.UU.) para “estar más cerca” del relevante mercado americano (norte y sur) y desarrolló junto a Monsanto una tecnología de tolerancia a sequía con el nombre de Drought Gard.

En el lanzamiento de su operación en genética de soja, los líderes de Dow comentaron que están hablando de la plataforma sobre la cual se montarán futuras tecnologías. De hecho, la compañía tiene desarrollada Enlist, la tecnología que combina resistencia a glifosato con 2-4D, desarrollada para solucionar el problema de malezas resistentes al glifosato.

Recientemente, el Aphis (organismo evaluador de los EE.UU. asimilable al Senasa argentino), le dio luz verde a la soja FG72, de Bayer, que suma resistencia a glifosato e isoxaflutole, con un objetivo similar a la Enlist de Dow, es decir, controlar malezas que se escapan al glifosato.

Desde Bayer también se anunció el desarrollo conjunto con Syngenta de una soja tolerante a tres herbicidas, el glufosinato de amonio, el isoxaflutole y el mesotrione. La tecnología denominada MGI se lanzaría entre 2015 y 2020 y actuaría en pinzas con las marcas de herbicidas Callisto, Balance y Liberty.

Monsanto, por su parte, anuncia en su “pipeline”(la cañería tecnológica), que se vienen nuevos traits para resistencia a insectos y enfermedades, entre ellos la roya de la soja, que afecta fuertemente la producción en Brasil y que implica un considerable costo en materia de aplicación de fungicidas.

Si bien el patógeno tiende a mutar en la medida que se interpone una tecnología de protección (en este caso fruto de la ingeniería genética), en principio un trait de resistencia al hongo significará una menor aplicación de fitosanitarios, y así volvemos al comienzo de esta nota: la atracción del negocio sobre el germoplasma (la semilla) en lugar del fitosanitario.

Lógicamente se trata de una tendencia de la industria y no quiere decir que el segmento de los fitosanitario esté terminado ni mucho menos.

Pero es probable que si comparamos en los últimos cinco o diez años, la aprobación de nuevas biotecnologías supere ampliamente en número al lanzamiento de nuevas moléculas.

Por otra parte, es probable también que haya hoy más resistencias sociales y ambientales a los fitosanitarios que a la biotecnología, aunque en esto Europa parece avanzar en los dos frentes en forma paralela.

Pero América del Sur, que es el gigantesco reservorio para la producción de alimentos en las décadas por venir, está dando señales positivas a la incorporación de tecnología a sus agriculturas, en tanto y en cuanto demuestren ser ambiental y sanitariamente inocuas, evaluación que queda a cargo de los Estados.

El agro y las PASO: ganadores y perdedores de una jornada que concluye en octubre

Por Javier Preciado Patiño

Si bien el sector rural y sus dirigentes no tuvieron en estas elecciones legislativas ni el peso ni el brillo de 2009, tampoco dejaron de estar ausentes por completo y su presencia en estas primarias bien vale la pena un repaso. Veamos.

Alfredo De Ángeli. El federado entrerriano enfrentado a Buzzi en la interna gremial sacó el 23,5%, lo que lo ubicó segundo por detrás del kirchnerismo en Entre Ríos. Fruto del acuerdo entre Macri y el ex gobernador Jorge Busti, su inclusión dio dividendos si se considera que la misma alianza para diputados sacó el 21,69%, a solo diez décimas de la UCR, que va sola en esta contienda. Pero el contradictorio ruralista no puede dar todavía por sentado su acceso a la banca de senador por la minoría. El agroindustrial radical Atilio Benedetti quedó a 2 puntos y medios, y hay que ver cómo se mueve el casi 8% del electorado provincial que votó al FAP en las internas, es decir si va a insistir con su candidato o terminará beneficiando al Melli o al titular de Tierra Greda.

Norberto Yauhar. Su candidatura para enfrentar a Das Neves llegó casi por descarte, luego de que históricos referentes del PJ chubutense eludieran tal posibilidad. Se suponía que como ministro del Gobierno Nacional, “bajando” a la provincia con fuertes ayudas económicas iba a poder acortar la distancia que a priori se le otorgaba al ex socio de Eduardo Duhalde en las presidenciales de 2011. Pero las PASO le dieron a Das Neves un contundente 46,68% sobre el 28,40 de Yauhar. El funcionario ha dicho que dispone de acá hasta octubre para acortar la distancia, lo cual a priori no parece tarea sencilla.

Jorge Solmi. El abogado federado pergaminense e incondicional de Eduardo Buzzi había ingresado a la legislatura provincial en 2009 de la mano del hoy alicaído Francisco de Narváez. Con un innato olfato para diferenciar ganadores de perdedores saltó tempranamente al espacio de Sergio Massa, con la idea de apuntar a la intendencia en 2015. Habiendo cubierto su puesto en la cámara baja incluyendo a su esposa en la lista de candidatos, aceptó participar en un puesto inaccesible para ser diputado nacional. La performance del Frente Renovador en Pergamino estuvo 7 puntos por debajo del nivel provincial de esa fuerza, pero aún así le alcanzó para ser primera fuerza, dejando atrás al Frente Progresista donde milita al actual intendente Héctor “Cachi” Gutiérrez, y en tercer lugar al Frente para la Victoria con el 22,53%.

Gerónimo “Momo” Venegas. El titular de los peones rurales (Uatre) y archienemigo declarado de los Kirchner, pero que decidió jugar su propio partido con Unión con Fe, entró raspando para competir en octubre al obtener el 1,56% de las preferencias del electorado bonaerense. Igual, se dio la satisfacción de arrasar con el 43% en su pago chico, Necochea, relegando al FpV que sacó el 17,52% y el massismo con el 14%.

Julián Andrés Domínguez. El ex ministro de Agricultura y actual presidente de la cámara Baja nacional jugaba sus fichas en Chacabuco, su base política. El electorado allí le fue benévolo y le pudo llevar una sonrisa a su jefa política: el FpV obtuvo el 33,88% dejando al Frente Renovador segundo con el 28,82%, revirtiendo allí la diferencia obtenida por Massa a nivel provincial. Pero si a Domínguez le fue bien, mucho mejor les fue a sus delfines políticos, los hermanos Patricio y Andrea García, que en el partido de Ameghino le dieron al FpV una victoria contundente al sacar el 39,3% de los votos, contra 22,25% del Frente Progresista Cívico y Social.

Horacio Salaverry. El presidente de Carbap cerró a último momento una alianza con Francisco de Narváez para ir como senador provincial por la primera sección electoral, que incluye a su pago chico, Suipacha. Pero en este partido, Unidos por la Libertad y el Trabajo salió tercero con el 10,69% detrás del Frente Renovador (20,37%) y el Frente para la Victoria (29,44%). Se ve que los votos de los ruralistas no alcanzó para revertir la tendencia, pero al menos sirvió para salir por delante del Frente Progresista Cívico y Social (9,37%).

Javier Pérez Balade. Digamos que no fue muy auspicioso la performance de este dirigente de Carbap en la política de Coronel Dorrego. Jugó sus chances electorales en Compromiso Federal, desde el espacio Es Posible y logró la adhesión de 37 electores, de los 13.594 habilitados para sufragar. En este partido, ganó el FPCyS con casi el 26%, segundo salió el Frente Renovador, tercero el denarvaísmo y cuarto el FpV. Seguramente el dirigente ensayará alguna autocrítica habida cuenta que fue superado en votos por el Frente de Izquierda (Partido Obrero) y el Movimiento Avanzada Socialista, que cosechó 61 sufragios.