Y apareció CFK y se llegó a un primer acuerdo. Concluyó la fórmula “nada está negociado hasta que todo esté negociado” y primó el pragmatismo que encarna Biolcati: donde no hay acuerdo se va a un paraguas y con el resto se avanza. Leche, carne, trigo y productos regionales entraron en esa vía.
Cuando el antikirchnerismo más virulento se relamía por el festín que se iba a hacer si se intentaba estatizar el comercio de granos, en menos de 24 horas surgió un acuerdo. Como dijo el titular de la SRA, evidentemente el más consustanciado con su rol de dirigente empresario, se trata de “tender puentes”.
Le retrucaba en la conferencia de prensa al “periodismo” que por equis razones empuja alconflicto sin fin. Hay una crisis global de magnitudes impensables y se debe empezar por algo. Biolcati habló de reconstruir la confianza. Este acuerdo no soluciona todo pero es un primer paso.
También se los vio muy distendidos a los ministros Randazzo y Giorgi a la hora de anunciar los acuerdos.
Cómo quedan las fichas después de esta jugada.
La semana pasada, oposición y peronismo disidente (Reutemann se cuidó de no asistir) apostaron a un show político con los dirigentes rurales como estrellas invitadas. El escenario era tan imponente que hasta ruralistas normalmente moderados salieron con los tapones de punta. Incontinencia.
El campo fue la única bala que peforó la coraza K. Y ahí fue prendida la política tratando de sacar rédito de la situación, aunque haya algunos que legítimamente compartan las posiciones del ruralismo.
“No somos oposición“, dijo un también serio Mario Llambías, como queriéndose desprender del uso político del conflicto rural.
El punto es que si las entidades empiezan a transitar un puente hacia la distensión, simultáneamente se dinamita el camino por donde transitaba gran parte de la oposición y el peronismo antikirchnerista. Si hay acuerdo, ¿de qué agarrarse para posicionarse ante las elecciones de octubre?
La semana pasada, tras la reunión en el Congreso, un dirigente de la Coalición Cívica declaraba que si no había baja a las retenciones (de los granos, se entiende) no había solución al conflicto. Su razonamiento era lógico. Las retenciones a la soja es lo único que el Gobierno no está dispuesto a negociar. Si se lo pone como condición sine qua non para un acuerdo, entonces nunca habrá acuerdo y si no hay acuerdo, el conflicto se mantiene vigente y se puede montar un discurso sobre eso.
La realidad es que a la reunión del martes pasado, Gobierno y entidades no venían en las mejores condiciones. El kirchnerismo veía cómo sus aliados se pasaban a la vereda del campo. El ruralismo, en tanto, venía de una mermada convocatoria en Leones, de recibir críticas del schiaretismo y de una toma bancaria protagonizada por De Angelis, con reminiscencias a D’Eliescas. En esas condiciones, una distensión era lo más lógico.
Pero hubo que esperar una semana más para que eso ocurriera.
En las filas oficiales se impuso la moderación y el diálogo de gente como Giorgi, Randazzo o Cheppi. El fundamentalismo K, encarnado por Moreno, también ha perdido una batalla.
A casi un año del conflicto, la clave es comenzar a ver concreciones de esos acuerdos para, como dijo Biolcati, comenzar a reconstruir confianza.
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BUENO INTERESANTE Y ESCLARECEDOR
Comentario publicado por: Julio | 7 Marzo, 2009 en 22:30
Lejos de soluciones los acuerdos firmados seguirán afectando en forma indirecta a los insumos básicos para el consumo del páis, a su manufactura, a su generación de mano de obra a la recaudación tributaria y a los ingresos de divisas.Los dueños del 85% de la producción también verán afectados sus capitales para sobrevivir el 15% (inversores sojeros) solo esperarán que las condiciones mejoren, (35% de ret.y un futuro favorable). Lo cierto es que la confianza se reconstruye con claridad, equidad contributiva o sea “0″ retenciones para todas las actividades primarias y apertura de los mercados sin trabas burocráticas.La reversión será dinámica y expandirá la actividad industrial,comercial,laboral aumentará el consumo,la recaudación, PBI y superavit comercial e ingreso de divisas.- Se reconstruira la confianza concretamente.-CONCLUSIÓN:RACIONALIDAD SOBRE FALSOS IDEALISMOS
Comentario publicado por: Julio | 7 Marzo, 2009 en 22:22