El martes 3 de marzo, la secretaría de Agricultura promulgó la resolución 139. Podría ser una de las tantas más que habitualmente aparecen publicadas en el Boletín Oficial, pero esta en particular tiene una connotación especial.
Se trata de la aprobación del cumplimiento del compromiso que Bodegas de Argentina Asoc. Civil mantiene con el Estado nacional, para el año 2007, por el cual a partir de 2005 se ha trocado una exención impositiva por inversiones.
Veamos un poco cómo es esto.
En diciembre de 1999, el Congreso de la Nación le daba sanción a la ley 25.239 de Reforma Impositiva, que entre otras cosas aprobaba la denominada Tablita de Machinea.
Pero además, reformaba una ley de 1996 (la 24.674) gravando a los vinos espumantes o champaña con un impuesto interno del 12 por ciento. Hay que marcar que los vinos habían quedado exceptuados desde un primer momento.
No mucho tiempo después, en agosto de 2001, el mismo gobierno de De la Rúa firmaba el Decreto 1.070 dejando sin efecto dicho impuesto hasta el 31 de diciembre de 2003.
Esa gestión no pudo ver cumplida la exención, pero en el Parlamento el impuesto fue objeto de un debate entre quienes sostenían que la champaña es un objeto prescindible y debe ser gravado y quienes sostenían que así se deprimía una importante actividad económica regional.
Finalmente en 2004 se obtuvo la sanción de una ley que eximía a los vinos espumantes del impuesto, que fue inmediatamente vetada en su totalidad por el Poder Ejecutivo nacional.
Es a partir de ahí que comienza la historia que queremos traer a colasión, porque es un ejemplo de cómo es posible llegar a acuerdos donde ambas partes salen ganando.
Bodegas de Argentina es una asociación civil formada en 2001 a partir de la fusión de dos organizaciones decanas en la actividad vitivinícola: el Centro de Bodegueros de Mendoza, (fundada en 1935) y la Asociación Vitivinícola Argentina (de 1904).
En la actualidad esta organización posee 240 bodegas asociadas, que manejan el 65% del consumo interno de vinos de calidad y el 85% de la exportación de los vinos premiun y superpremiun. En lo que a la champaña o vinos espumantes se refiere, los 45 elaboradores que manejan el 99% del mercado son parte de Bodegas de Argentina.
Con Roberto Lavagna como ministro de Economía, el planteo fue muy sencillo: cambiar la exención impositiva por el compromiso de inversiones.
Rápidamente, en enero de 2005 se llegó al acuerdo que quedó rubricado en un acta.
El Estado nacional se abstenía de aplicar el impuesto y a cambio, la asociación asumía el compromiso de realizar inversiones por el 125% del impuesto que dejaba de percibir el Estado, durante los diez años siguientes.
El sector privado además aseguraba un piso no inferior a los $15 millones por año durante todo ese período ($150 millones, total), y un grupo de cinco bodegas (Chandon, Allied Domecq, Toso, Norton y Robino) salían como garantes del acuerdo.
Si se quiere, una jugada de alto riesgo, ya que se estaba dando un beneficio generalizado -todos los productores de champaña quedaban alcanzados- pero solo un grupo se hacía responsable frente al Estado si las cosas no iban como se esperaba.
El acta definía con claridad qué se entendía por inversiones (compra de bienes de capital, plantación de viñedos, incorporación de tecnología, promoción de mercado) y cuáles eran los límites a la participación relativa de cada uno.
También se acordaron los mecanismos de la información de ventas (sobre lo que se calcula el impuesto), la auditoría y que si bien el convenio era por 10, a los tres años había que renovarlo, en base a los resultados.
Lo concreto es que en el primer año (febrero a diciembre de 2005), el Estado dejó de recaudar $26 millones por el impuesto, pero el sector privado hizo inversiones por $62 millones, $30 millones más de lo comprometido, equivalente al 125% del impuesto.
En 2006, el excedente de las inversiones trepó a $39 millones y en 2007 a $54 millones.
En los tres primeros años de vigencia del acuerdo, el sector privado realizó inversiones $122 millones por encima de lo que debieran haber tributado, más el 25%.
Walter Pavón, coordinador de Bodegas de Argentina, se muestra safisfecho por los resultados del acuerdo y no es para menos: la misma presidenta de la Nación se reunió con ellos en su reciente visita a la provincia de Mendoza, lo que es tomado como un gesto de la sintonía positiva que hay entre sector público y privado.
Javier Preciado Patiño
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