‘Política’

Aníbal Fernández y su desKfeinado gabinete agro


Por Javier Preciado Patiño
Durante la interna a la gobernación bonaerense, el arco opositor y una parte de la prensa presentaban a Aníbal Fernández como el hombre del ultra kirchnerismo para la provincia. Sin embargo, sus primeros pasos camino a las elecciones generales distan mucho de encajar en esa definición.
Lo primero que hizo fue presentar su gabinete agropecuario, el “superministerio” del cual venía hablando en las semanas previas, donde los representantes de La Cámpora brillaron por su ausencia.
Para el ministerio de Asuntos Agrarios, que en 2015 tuvo un presupuesto de $280 millones, optó por Roberto Domenech, un veterano dirigente de la industria alimenticia (es vice de la Copal), que ya lo había acompañado en los tiempos del interinato de Eduardo Duhalde, como subsecretario en la cartera Agrícola, cuando Haroldo Lebed (que en la campaña se alineó con Aníbal) ocupaba el cargo de secretario de Agricultura, y Aníbal el de ministro de la Producción.
Domenech es un avezado articulador de lo público con lo privado, cuyo principal logro ha sido pilotear los diez mejores años en la historia de la industria avícola. Si bien en el sector primario produce cierta urticaria por ser sus representados uno de los beneficiarios del maíz “barato” (por efecto de las retenciones y manejo de la exportación), su nominación es una apuesta a la industrialización de la ruralidad y la agregación de valor en origen.
Pero la sorpresa fue la postulación del secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Gabriel Delgado, para suceder a Gustavo Marangoni al frente del Bapro, una superestructura que maneja un presupuesto de $11.600 millones (en 2015).
En la interna del FpV, el segundo de Casamiquela apostó por Aníbal y ganó. Aseguran que la relación la construyó desde cero, acercándole un plan estratégico para la provincia, en el que colaboró su equipo del INTA, ámbito del cual provenía Delgado.
Economista agrario oriundo de Cnel. Suárez, no se puede decir que Delgado sea un representante del kirchnerismo de paladar negro. Con un posgrado en la Universidad del CEMA, una vez arribado a la SAGPyA (donde sucedió a Lorenzo Basso) se hizo acreedor del aprecio del establishment agropecuario, cumpliendo un rol clave en la construcción de puentes con las organizaciones técnicas del agro y el sector de la tecnología agrícola.
La foto de Aníbal con la líder de Aapresid, Pilu Giraudo, y Delgado, luego del furcio del candidato sobre la responsabilidad de la siembra directa en las últimas inundaciones, tuvo mucho impacto.
A Delgado le han asignado la misión de volcar todavía más al banco al sector productivo. Hoy la institución es uno de los principales, si no el principal, financiador del campo. En esta posición, Delgado podría dar rienda suelta a su conocimiento y experiencia en materia de fideicomisos, utilización de mercados de futuros, etcétera, etcétera.
Para las segundas líneas, Aníbal también optó por funcionarios de perfil técnico, muy lejos de los grupos propiamente K. El veterinario Jorge Dillon pasó estos doce años en la gestión en la ex SAGPyA, el Senasa y de nuevo en el Minagri como subsecretario de Ganadería, sucediendo a Alejandro Lotti. Hoy es un funcionario del área de Delgado, como lo es Mariano Lechardoy, desde la subsecretaría de Valor Agregado y Nuevas Tecnologías. También está en el equipo Luciano Zarich, uno de los principales funcionarios que tuvo la ONCCA de Marcelo Rossi, posteriormente trasladado al Senasa y regresado al Minagri de la mano de Dillon, con quien había trabajo en el organismo sanitario.
Paréntesis: De alguna manera este equipo le encorseta la gestión a Domenech, que habrá que ver a quién puede designar en el equipo.
Ahora, ¿por qué Aníbal hace esta apuesta, que parece más una apuesta a la ortodoxia y, si se quiere, al acuerdismo?
Posiblemente que el principal rival que le puede sacar votos peronistas sea el ex secretario de Agricultura, Felipe Solá, es una pista. Y que Eugenia Vidal desde el PRO sea la Esperanza Blanca del campo, la segunda.
De Aníbal se dice que tiene muy buena relación con Carbap, por más que no haya participado de su show de candidatos. Hay quien especula que alguna silla en el directorio del Provincia podría ir para el sector ruralista.
Lo cierto es que la jugada del ex intendente de Quilmes para asegurarse la gobernación ya empezó a tensar los hilos de la interna, no ya K, sino pejotista, que observa un retorno al conservadurismo en materia de política rural, bajo una lógica financiera / economicista.
Se verá de ser electos Fernández en la provincia y Scioli en la Nación cómo se resuelven estas tensiones y cómo continuará la relación con los herederos del Modelo K.

El milagro uruguayo o como perder el 22% de sus productores en estos últimos diez años

Por Javier Preciado Patiño
En el imaginario del establishment rural argentino, el Uruguay gobernado por el progresista Frente Amplio (primero con Tabaré Vázquez y ahora con el “Pepe” Mugica) se ha convertido en una suerte de nueva Tierra Prometida para la producción agropecuaria gracias a las políticas llevadas adelante por esos gobiernos.
Los documentos emitidos por las organizaciones ruralistas vernáculas ponderan la performance del agro uruguayo y lo contrastan con la situación local, definida casi en término de hecatombe a raíz de las políticas del Gobierno Nacional.
Lo curioso es que si la Argentina exhibiera los números que surgen del Censo Agropecuario del Uruguay, tanto el ruralismo como la oposición le saltarían a la yugular del Gobierno NAcional diciendo que tales números son el resultado de las desastrosas políticas implementadas. Veamos.
En el vecino país, desde los años 70 se viene produciendo una caída en el número de explotaciones rurales, que en la actualidad no llegan a las 45.000 y que es aproximadamente la mitad de las existentes hasta mediados de los 60.
Con una superficie agropecuaria constante (unas 16,2 millones de hectáreas), el resultado es que el tamaño promedio de la explotación prácticamente se duplicó en ese lapso.
¿Pero hubo una reversión de esta tendencia a la concentración o al menos un freno durante los gobiernos del Frente Amplio?
En absoluto, aunque a fuerza de ser justos, la coalición toma el gobierno en 2005 con lo cual les cabría la mitad de la responsabilidad. De acuerdo a los datos censales, en el año 2000 había 57.131 explotaciones; hoy hay 44.890, es decir que se perdieron en diez años el 22% de las explotaciones existentes.
Claro que la distribución de esa pérdida no ha sido homogénea, sino que afectó a algunos segmentos en particular. De los 12.241 establecimientos perdidos en esa década, 8.190 (el 67%) correspondió al segmento más pequeño, que va de 1 a 19 hectáreas, mientras que el segmento que va de 20 a 99 hectáreas perdió 2.924 unidades, es decir que aportó otro 36% al total de emigrados del sector rural uruguayo.
Estos datos deberían preocuparle a los representantes de las entidades gremiales, porque en definitiva se trata de ver cómo se achica su supuesta base de sustentación.
Pero no todas son malas noticias cuando se trata de la cantidad de actores de la ruralidad, porque en el segmento de establecimientos que va de 1.000 a 2.499 hectáreas se registra un incremento de las unidades del 2%, mientras que en los de más de 2.500 hectáreas también se registra un aumento, pero del 4%.
O sea, en diez años se perdió el 40% de los establecimientos más pequeños (el número pasó de 20.464 a 12.274) y cerca del 20% en el segmento siguiente. Son números que impresionan, pero para entender mejor la situación veamos ahora cómo es la distribución de la superficie en función de la escala.
Las explotaciones que van desde 1 a 99 hectáreas son el 56% del total, pero tienen solo el 5% de la superficie agropecuaria uruguaya. En la otra punta, el 9% de las explotaciones de más 1.000 hectáreas manejan el 60% de la superficie.
Otro dato más que debiera irritar a la dirigencia ruralista, ya que tiene que ver con la ganadería vacuna. De las 12.241 unidades de explotación que desaparecieron entre 2000 y 2011, casi 7.500 corresponden a la actividad ganadera. En el 2000 había unas 32.350 y ahora quedaron menos de 25.000.
También se han perdido muchos tambos, oh sorpresa. De 6.037 que había en 2000 solo quedan 4.398, es decir que se perdieron 1.639 en diez años o 164 por año, con lo cual se podría afirmar que cada dos días se cerraba un tambo en Uruguay.
¿Cuál es la explicación de este fenómeno? Si bien no está explicado en la presentación de los datos censales, su respuesta puede inferirse a partir de la única actividad que creció en número de actores: la agricultura. La cantidad pasó de 1.482 a 2.481, pero ojo que no creció parejo, porque las pequeñas unidades se redujeron a la tercera parte, mientras que los establecimientos de más de 500 hectáreas se triplicaron y las de entre 100 y 500 se duplicaron.
En síntesis: el proceso de concentración que se está dando del otro lado del Río de la Plata es fenomenal. Se ha perdido el 40% de los establecimientos más pequeños y el 20% en el estrato que le sigue. La actividad ganadera ha sido desplazada por la agricultura, que ganó actores en las escalas más grandes, llegándose a duplicar y triplicar según el caso, pero que también se llevó puestos a los productores más pequeños.
Estos números contradicen la creencia de un mundo feliz del otro lado del charco, si es que realmente interesa la diversidad en la producción.
Por otro lado tratándose de un gobierno de tinte progresista no se puede suponer que sea un efecto deseado, lo cual nos puede llevar a la conclusión que las tendencias globales son tan fuertes que es difícil neutralizarlas con políticas locales.
De todos modos nuestra asignatura pendiente es hacer un censo agropecuario como la gente (el último resultó ser un fiasco) como para ver cómo andan las cosas realmente de este lado del río.

En los tiempos por venir, la minería va a ser la gran aliada de la producción agropecuaria

Por Javier Preciado Patiño

Si pensamos en Australia, seguramente se nos viene la imagen de su ganadería ovina, de su producción de trigo e incluso de su producción bovina. Pensamos en Australia también como un país agroalimentario de avanzada, que le exporta sus cortes cárnicos a mercados como el estadounidense o el japonés.

Sin embargo, ese enorme país ha vivido una revolución en su economía que hace que en la actualidad 6 de cada 10 dólares que ingresan por su comercio exterior provengan de la minería y la energía. Por el contrario, el sector rural solo aporta 1 de cada 10, por debajo incluso de la industria.

En la Argentina estamos en las antípodas. No solamente nuestro comercio exterior es mucho más débil que el australiano, sino que acá el campo y la agroindustria aportan 6 de cada 10 dólares que ingresan por exportaciones, con el complejo sojero siendo responsable de más del 25% de todas las ventas al mundo.

Esta situación no solo no refuerza la idea del “campo como el motor de la economía” si no que expone al sector a una debilidad tremenda. Porque siendo un factor determinante en la generación de riqueza para el país, está sujeto -como es lógico- a ser la fuente recaudatoria para el sostenimiento del Estado y las políticas de redistribución.

En dos ocasiones, la Presidenta de la Nación manifestó que le gustaría vivir en un país donde la industria subsidiara al campo. Lo que quiso decir es que es necesario “licuar” el peso relativo del campo, para poder cargarle las espaldas al sector industrial.

Esto es lo que se podría lograr en forma relativamente rápida si el país apuesta el desarrollo de la minería. Para ponerle números concretos, en Australia, mientras el agro aportó en 2011 33.000 millones de dólares (de ese país), la minería y la energía “facturaron” 174.000 millones.

Recientemente, el gobernador bonaerense y aspirante al Sillón de Rivadavia, Daniel Scioli, se reunió con la cámara que agrupa al sector minero en la Argentina. La idea de un rápido desarrollo de la mano de una minería sustentable tiene una serie de ventajas en el corto plazo: capta inversiones y genera recaudación de derechos de exportación. La cuenta del gobernador es sencilla: Chile exporta diez veces más que la Argentina en el rubro minería “y la cordillera es la misma”.

El impacto para el campo sería sumamente positivo. Por empezar le quitaría la presión de ser la fuente de dólares del país y en segundo lugar habría una nueva fuente de ingresos para llevar adelante políticas activas en otros sectores e incluso en materia de infraestructura.

Volviendo a Australia y para cerrar el comentario, el hierro, el carbón y el oro, encabezan el ránking de exportaciones. El primer producto agro que aparece es el trigo, en el puesto 8 y la carne bovina, en el puesto 10.

Massa, el gran ausente de Palermo

Por Javier Preciado Patiño

El acto inaugural de la 127 Exposición Rural de Palermo tuvo un gran ausente: Sergio Massa, el intendente de Tigre y emergente desafiante del poder K desde la provincia de Buenos Aires. ¿Por qué este animal político, que puede quedarse con un tercio del apreciado voto bonaerense decidió no participar de ese meeting de la oposición?

Junto a Luis Miguel Etchevehere estaban el intendente porteño, Mauricio Macri (de cuya fuerza hay tres candidatos a diputados por la provincia), el diputado aspirante a liderar el voto anti K y ser gobernador en 2015 Francisco de Narváez, el gobernador Manuel de la Sota y diputados de la UCR y el peronismo Federal, además de Alfredo de Angeli y los colegas de Etchevehere en la Mesa de Enlace.

Sí pasaron por la Rural el ex titular de la UIA y ahora candidato a diputado nacional por el massismo, Ignacio de Mendiguren y el aspirante a la intendencia de Pergamino en 2015, Jorge Solmi.

Lo curioso es que en la misma SRA descartaban que la joven promesa opositora visitara la exposición, ni para la inauguración ni en cualquiera de los días previos o posteriores.

Allegados al intendente sostienen que hasta ahora no ha visitado ninguna de las entidades rurales, como si darse una vuelta por las oficinas de Coninagro o FAA fuera lo mismo que exhibirse en la arena palermitana.

Otros sostienen que quiso evitar la foto con Macri, aunque esto no lo invalidaba de ir cualquier otro día.

¿Por qué no fue?

En mi modesta visión, el éxito inicial de Massa pasa por eludir la dialética K o no K, por una “no tan K” o “no tan noK”, al revés de lo que planteó De Narváez con “Ella o vos”. En este terreno, su aparición en la Rural hubiera significado una clara apuesta al blanco o negro, ya que la centenaria entidad está identificada en las antípodas del proyecto gubernamental.

Es que parte del voto de Massa puede provenir de un filokirchnerismo desencantado, aunque según sostienen los encuestadores, en la medida que avanza la campaña ese porcentaje (que sería un tercio) va drenando hacia el ungido por CFK, Martín Insaurralde. De todos modos es más lo que el tigrense podría sacar del voto K, que del voto no K, con el que ya ha relegado a De Narváez a un tercer lugar en las encuestas previas.

La otra razón para la ausencia puede residir en el bajo impacto de la cuestión agraria en la intención de voto. A diferencia de 2009, cuando todas las fuerzas políticas opositoras pugnaban por tener alguna figura ruralista en su lista, para 2011 el desinterés fue sorprendente. Apenas si De Angeli podría aspirar a una senaduría, en la estrafalaria alianza que une al representante del pequeño y mediano chacarero con el PRO.

Por último es probable que el candidato no haya percibido en la Rural de este año el brillo y la convocatoria de otras ocasiones y, con el olfato que tiene los políticos para estas cosas, haya evitado pasear su figura por entre las vacas.

Mercosur – China y el Nuevo Orden Global Agroalimentario: un análisis de la aprobación de biotecnologías para el Cono Sur

El último fin de semana, el ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación anunció que China daba luz verde a tres eventos biotecnológicos en soja y uno en maíz.
Se trata de la soja RR2Bt o Intacta, de Monsanto; de la soja resistente a imidazolinonas o Cultivance, desarrollada por Basf y el Embrapa; dela soja LL resistente a glufosinato de amonio, de Bayer y del maíz resistente a insectos MIR 161 de Syngenta.
Son cuatro tecnologías que ya han sido liberadas por el gobierno argentino pero que para que puedan estar disponibles para los productores es necesario que los países importadores de granos los acepten.
Sin duda se trata de una noticia altamente relevante por una cantidad de factores. Veamos.
1.- China es hoy la segunda economía mundial y todo indica que en los próximos años superará a los Estados Unidos.
El crecimiento de esa economía ha llevado a un cambio en la dieta alimentaria de sus habitantes, que comenzaron a consumir mucha más carne de cerdo y pollo, para lo cual necesitan producir alimentos balanceados, para lo cual necesitan soja y maíz, básicamente.
Así China está importando unas 60 millones de toneladas por año, que agrega a sus 14 de producción propia, y las 200 de maíz que también viene produciendo.
Semejante cantidad de soja tiene esencialmente tres orígenes: Estados Unidos, Brasil o la Argentina (a lo cual se podría sumar Paraguay, cuya producción ya se acerca a las 10 Mt).
Ahí comenzó una puja entre oferentes y demandante. Porque para el Mercosur es imprescindible que sus agricultores dispongan de tecnologías de punta, para producir más y en forma más sustentable.
Cuando hace diez años las reglas las ponía unilateralmente la Unión Europea, había que resignarse a bailar al compás de ese burocrático bloque. De lo contrario recordar la “Política Espejo” llevada adelante por el Estado argentino en los años de gobierno de La Alianza.
Pero ahora resulta que los propios países del Sur están desarrollando biotecnologías, como la Empresa de Pesquisa Agropecuaria (Embrapa) de Brasil, que se asoció con Basf para desarrollar una soja tolerante a herbicidas.
Ahí empezaron las negociaciones con China, donde al peso de la demanda se le contrapuso el peso de la oferta.
2.- Se trata de un ejemplo fantástico de coordinación inter-nacional y público privada regional.
Por un lado, la gestión del Minagri argentino estuvo en todos los detalles de la negociación. Pero al lado también estaba Brasil, con su ministro de Agricultura haciendo lo mismo y con el mismo discurso.
El argumento era demoledor: si ustedes (China) aprueban estas tecnologías podremos producir más y así contribuiremos a tener más seguridad alimentaria y además podremos contener los precios de los granos. Un ejemplo de ganar – ganar.
Pero también estuvo en China el titular de la Cámara de Diputados y ex ministro de agro, Julián Domínguez, que no fue solo, sino con legisladores de la oposición, y todos manifestando la misma convicción de que los chacareros quieren producir más, para alimentar a 600 millones de personas en todo el mundo, en vez de los actuales 400 millones. Los legisladores se tuvieron que “fumar”, de paso, una hora de elogios hacia la Argentina por parte de los funcionarios chinos.
Y también estuvieron en China representantes de las empresas semilleras y de las organizaciones técnicas de los agricultores, empujando también las negociaciones con sus interlocutores.
3.- El contexto en el cual le transmiten al ministro Yauhar la decisión china de dar luz verde a las tecnologías no es un dato menor.
Se trata de un encuentro de ministros de Agricultura de América latina y el Caribe con las autoridades asiáticas que pone de manifiesto la relevancia de la región como socio comercial en agricultura de la República Popular China.
4.- Sin duda puede ser un punto de inflexión para el Nuevo Orden Global Agroalimentario. Por un lado, dos economías emergentes han podido negociar de igual a igual con la segunda mundial.
Por otro lado se trata de tecnologías casi exclusivas para esta región, de las cuales los mejores ejemplos pueden ser Cultivance o la Intacta.
¿Cómo se van a alinear ahora el resto de los países frente a este nuevo eje chino sudamericano?
La producción granaria argentina ya está en un piso de 100 millones de toneladas (dos cosechas casi al hilo por encima de ese umbral) y podríamos ir en los próximos años a un nuevo piso de 130 millones, sin tocar demasiado el área sembrada y en base a aumentar los rindes unitario.
La Argentina rompió con la política que le bajaba la Unión Europea respecto que hacer con su agricultura. Ahora el Viejo Continente insiste utilizando los grupos ambientalistas para frenar el avance agroalimentario argentino, pero no quiere terminar de entender que algo nuevo está ocurriendo, se siente al respirar…

Los agrodiputados deberán competir con los popes de la oposición si quieren renovar

Menudo problema enfrentan los legisladores provenientes del gremialismo rural, que en su casi totalidad concluyen cuatro años de vida parlamentaria, que significa además de las jugosas dietas, viáticos y presupuesto para repartir entre sus fieles.

Es que enrolados en las filas de la oposición (mayoritariamente la UCR y la CC) ven que el espacio para renovar se ha achicado y no solo eso sino que los principales líderes politicos anti K también concluyen su mandato este año. Efectivamente, desde Ricardo Alfonsín a Oscar Aguad, desde Elisa Carrió a Alfonso Prat Gay, desde Francisco De Narváez a Felipe Solá, o desde Pino Solanas a Margarita Stolbizer, todos estos referentes de la oposición están obligados a renovar si quieren conservar su espacio de acción en la legislatura (situación que sufre hoy Hermes Binner).

Por ejemplo, la UCR pone en juego el 66% de sus bancas, que significan 25 de las 38 que posee (según www.diputados.gov.ar), mientras que el PRO arriesga 8 de sus 11 bancas (73%). La Coalición Cívica está decididamente peor, al exponer íntegramente sus 6 bancas (100%), mientras que el conglomerado Frente Peronista expone a 15 de sus 22 diputados (68%) a la reelección. Solo el GEN está en una mejor situación al arriesgar a Stolbizer y Milman sobre un total de 5 diputados.

Este es el escenario en el que los agrodiputados deberán sentar sus estrategias para intentar renovar sus bancas o, caso contrario, volver al llano de la acción gremial. Tanto Ulises Forte, como Pablo Orsolini, Juan Casañas, Ricardo Buryaile, Lucio Aspiazu, Atilio Benedetti y Jorge Chemes, tienen que dar esa pelea en el seno de la UCR, mientras que Hilma Re lo hará en la Coalición Cívica y Estela Garnero en su cuasi mono bloque Córdoba Federal.

Por un lado, la oposición sabe que deberá hacer una excelente elección solo para poder retener sus bancas. Por el otro, el hecho de que todas las figuras políticas estén obligadas a renovar dificulta los acuerdos para mostrar ante la ciudadanía una convergencia del antikirchnerismo. Situación inversa vive el oficialismo, al que solo un cisma en la provincia de Buenos Aires podría crearle una situación preocupante.

De ahí que en el ámbito político analicen que el gremialismo rural, en su afán por conservar la cuota de representación parlamentaria, intente por todas las vías volver a instalar el conflicto rural, como vía para ganar presencia mediática e influir a la hora del armado de las listas.

Sin embargo, la notoria ausencia de dirigentes opositores de peso (a excepción de De Narváez) en la asamblea de Pehuajó estaría enviando un mensaje de que por ahora no está en la agenda de la misma oposición darle un espacio al gremialismo agrario.

Por otra parte, las encuestas no están midiendo hoy que la problemática rural tenga un lugar de preponderancia en la opinión pública, como sí lo tienen drivers como inseguridad, inflación o desempleo.

La situación puede resultar más sensible para la Federación Agraria, que tiene a figuras relevantes en el congreso como Forte, Orsolini o Casañas (Barchetta renueva recién en 2015) y que sufre el agobio en sus finanzas tras haber perdido la comercialización de los formularios de comercio de granos 1116.

¿Anticipa esto una mayor virulencia de la actividad rural gremial en el año eleccionario?

El escándalo con el que se busca complicar a Buzzi

En la última asamblea de la Federación Agraria Argentina, en la cual fue reelegido para su mandato número 13 su líder, Eduardo Buzzi, circuló un volante anónimo que disparaba las dudas sobre lo que podría constituir un fraude.

Este volante, adjudicado a la oposición a la oficialista Azul y Blanca, llevaba como título “Preguntas que nos debemos hacer en la FAA” y planteaba lo siguiente (reproducción textual):

PREGUNTAS QUE NOS DEBEMOS HACER EN LA FAA…
Cómo se administra nuestra Entidad??? Dónde se decide y quiénes????
QUÉ ES FEDERAR SRL??

CUÁL ES LA RELACIÓN CON FAA??

FEDERAR SRL ES DE LA FAA???

Ver: www.federar.com.ar, o cartel de ruta 9: FEDERAR: “Con la visión y el respaldo de FAA”.
¿POR QUÉ FAA Y FEDERAR SRL POSEEN EL MISMO DOMICILIO FISCAL?

Ver CUIT de FAA: 30-50010969-2 y CUIT de FEDERAR: 30-70814173-5

Sin embargo, si revisamos los últimos balances de nuestra entidad, incluso el último Balance 2011-2012, no tienen ninguna referencia a FEDERAR SRL.
Quiénes son los dueños de FEDERAR SRL?

Quién es el Socio Gerente de FEDERAR SRL? Y el Gerente de la FAA? Son la misma persona?

2011 Y LOS ROE DE TRIGO SOLICITADOS POR LA FAA A FAVOR DE FEDERAR SRL:

Se le otorgaron dos cupos de 25.000 TN de trigo cada uno.

Primer cupo: La fecha exacta en que se comercializó fueron los días 20 y 21 de julio de 2011. En el día 20 de Julio se comercializaron 15.310 tn a un precio de 190 dólares, y el día 21 se comercializaron 9.320 tn a un precio de 195 dólares. El total se comercializaron 24.630 tn de trigo. Si tomamos los promedios, podemos afirmar que el FAS TEORICO DE TRIGO DE JULIO 2011 FUE 230 DÓLARES. POR LO QUE ESTAMOS HABLANDO DE UN MONTO DE 938.600 DÓLARES QUE CORRESPONDÍAN COBRAR A LOS PRODUCTORES Y QUEDARON EN FEDERAR SRL, sólo de las primeras 25.000 tn.
MAS GRAVE AÚN ES QUE LA FAA NO RECIBIÓ UN SOLO CENTAVO DE ESTA DIFERENCIA CUANDO FUE LA QUE HIZO LAS GESTIONES.
ESE MONTO NO INGRESA EN NINGUN MOMENTO EN FAA, NI CONSTA EN EL BALANCE DE FAA 2011-2012, YA QUE EL BALANCE NO MUESTRA NINGUNA RELACIÓN ENTRE FEDERAR Y FAA, A PESAR DE QUE LA EMPRESA UTILIZA LA SIMBOLOGÍA DE FAA.
QUIEN RECIBIÓ 1.200 TN DE TRIGO PARA COMERCIALIZAR, SIENDO QUE LO GESTIONÓ LA FAA???
QUÉ RELACIÓN TIENE ESTE ACOPIO CON FEDERAR???? Y CON LA FAA???
SON MUCHAS LAS DUDAS QUE NOS ARROJA ESTA MANERA DE OPERAR QUE TIENE LA EMPRESA FEDERAR SRL Y SU RELACIÓN CON FAA.

El punto es que esta denuncia habría desatado una investigación periodística en cuyo ojo de la tormenta se encontraría el mismísimo Eduardo Buzzi, hoy considerado un dirigente opositor antes que gremial por el Gobierno Nacional. Precisamente, la denuncia mediática caería en un momento en que el hombre de JB Molina ha tomado como estrategia alinearse no ya con las otras gremiales del campo (la Mesa de Enlace hoy en estado vegetativo), sino con los activos sindicalistas Hugo Moyano y Pablo Micheli, en la búsqueda de la reedición de una “multisectorial”, como la que en los 90 se enfrentó con el modelo neoliberal del Presidente Menem.

Los tres factores que explican la eternización de Buzzi al frente de la Federación Agraria Argentina

Eduardo Buzzi ganó sin sobresaltos la renovación número 13 de su mandato al frente de la Federación Agraria Argentina y nada indica que en este caso 13 sea símbolo de mala suerte, más bien todo lo contrario.

La FAA tiene una historia de largos liderazgos, como el de Humberto Volando que lo tuvo durante 25 años conduciendo sus destinos. Tras el corto interregno de René Bonetto, arrancó en 2000 la era Buzzi que ahora podría continuarse por 9 años más y no por sucesivas reelecciones, sino porque la posibilidad de una reforma estatutaria.

Pero, ¿cuáles son los atributos del hombre de JB Molina que le están permitiendo cronificarse al frente de la entidad, a pesar de contar con un frente opositor de los más férreos que se recuerdan?

Tal vez la paradoja resida en que lo mismo que le critica al Gobierno Nacional es lo que utiliza para manejar con mano de hierro los destinos de la organización. Así, su liderazgo se constituye sobre la base de tres grandes pilares:

a) Disciplinamiento y verticalización de la organización.

b) Estrategia ultra corto placista.

c) Oposición sin liderazgo alternativo.

Arranquemos por el punto a). A partir de ahora, 25 de los 27 directores de la entidad responden a su liderazgo. Solo Alfredo de Angeli y Pedro Peretti son las expresiones testimoniales en la conducción por la oposicón. Es decir, no se ve en la dirección de la FAA una pluralidad de corrientes convergiendo en un proyecto común; de hecho, la convergencia de tres líneas opositoras (La Netri, Grito de Alcorta y Línea Federal) expresan que hay un buen porcentaje afuera, sin mencionar a otras expresiones como La Irineo Barrios que directamente no han participado del último proceso eleccionario.

La queja opositora es que Buzzi ha manejado los recursos de la entidad a favor de la política interna, suprimiendo los focos rebeldes y disciplinando a base de premios y castigos a sus aliados. Por otra parte argumentan que la combinación del “aparato” oficialista y un Estatuto que favorece la continuidad de las conducciones torna imposible para la oposición desplazar a la conducción.

Por otra parte no es menos cierto que la inclusión en las filas parlamentarias de hombres de su riñón facilita aún más el manejo del aparato, a partir de las “cajas” de la política partidaria. Entiéndase bien: esto no significa de modo algún manejos espúreos, sino simplemente el uso de recursos legítimos para la consolidación del poder.

b) Ultra cortoplacismo. Buzzi no resistiría un archivo, como se dice en la jerga periodística, pero lo cierto es que nadie en la política lo resiste y la sociedad misma no tiene demasiado interés en premiar la coherencia. De esta manera, Buzzi ha sido capaz de explicar ante Víctor de Gennaro y el ATE su alianza con la SRA en tiempos de la 125, para luego coquetear con el duhaldismo, el binnerismo y saltar ahora a correr por izquierda al Gobierno Nacional de la mano de Moyano y Micheli.

Incluso en su momento fue el dirigente rural de mayor cercanía a los Kirchner para ubicarse ahora en las antípodas. Pero sabe que en la base federada es mucho más redituable atacar al gobierno que explicar la foto junto a Boudou, Rossi y Domínguez. Y, al igual que en la política nacional, lo que cuentan son los votos.

c) La oposición. La figura más popular entre la oposición federada es el entrerriano Alfredo de Angeli. Pero este dirigente no es santo de devoción de todo el antibuzzismo. Muchos dudan de su capacidad de conducción; otros lo ven como la opción de la derecha en la FAA  y otros creen que en definitiva es preferible Buzzi al Mellizo. Incluso en el gobierno, tal vez puedan sentir que cambiar a Buzzi por De Angeli no tiene demasiado sentido.

Cómo se resuelve la oposición el futuro de la entidad, es toda una incógnita. Como en las peleas arregladas de Las Vegas, la única opción del challenger es noquear al campeón si quiere arrebatarle el título, porque ir a las tarjetas es seguridad de un fallo en contra.

Por lo pronto, el oficialismo federado estaría en condiciones de convocar a una Asamblea Extraordinaria para reformar el estatuto y poner coto a la reelección indefinida. Hoy por hoy se especula que la propuesta de tres mandatos de tres años sería un límite razonable. Pero se especula con que, manejando la asamblea con facilidad, el oficialismo podría impulsar esta medida, pero permitiendo que Buzzi pueda participar, con lo cual  a los trece que ya lleva agregaría potencialmente 9 más.Tal vez, no en vano haya deslizado como presunta ironía ante la prensa, “recién llevo trece años”.

Un mazazo a la industria nacional del biodiésel y el agregado de valor en origen

Por Javier Preciado Patiño

Las medidas publicadas este viernes 10 de agosto en el Boletín Oficial de la Nación sobre la política de producción de biodiésel pueden representar el certificado de defunción para las pequeñas y medianas empresas nacionales, radicadas en el territorio productivo, que está proveyendo al corte obligatorio y que en los últimos años han invertido millones de dólares en agregarle valor al aceite de soja.

Es que el precio estipulado de $4.405,30 para la tonelada de biodiésel destinado al corte significa un descuento de 21% respecto de los $5.195,70 que establecía el ministerio de Planificación a través de la fórmula de cálculo, que es parte de la normativa complementaria de la Ley 26.093.

Es importante tener en cuenta el siguiente punto: Del acuerdo para la provisión de biodiésel en 2012, ratificado por la Resolución ministerial 56/2012, participan 27 empresas, con una capacidad de producción de 3,2 millones de toneladas. De ese total, 16 son empresas con una capacidad inferior a 50.000 toneladas año, es decir medianas o chicas. Son empresas radicadas en todo el interior productivo del país, en San Luis, en Entre Ríos, en el sur de Buenos Aires, en el oeste bonaerense, por citar solo algunas regiones.

Son empresas de capitales nacionales que apostaron a seguir integrándose en la cadena de agregado de valor, transformando primero la soja en expeller y aceite y luego el aceite en biodiésel.

Estas empresas tienen el 35% de la provisión del corte obligatorio, que para este año trepa a 1,3 Mt. Pero con el nuevo valor de $4.405,3 quedan sin ningún tipo de margen o el mismo pasa a ser negativo.

Hagamos la siguiente cuenta: el valor del aceite en el mercado  interno ronda los 820/830 dólares. A eso hay que agregarle, de acuerdo a los especialistas en industrialización, unos 130 dólares de costo de transformación, lo que lleva el resultado final a 950 dólares. Por otra parte 4.405,30 $/tonelada a una paridad oficial de 4,61 da 955 dólares por tonelada. ¿Y la renta por el agregado de valor?

Por el lado de las exportaciones, la situación tampoco parece razonable. De mantener un excesivo diferencial de derechos de exportación de 12 puntos porcentuales entre el aceite y el biodiésel (que viene de arrastre desde 2008 y que llevó a la presentación de un panel en la OMC) ahora se pasado al otro extremo: “cero”. Se supone que la política de derechos de exportación tiende a favorecer los procesos de transformación. Entonces ¿cómo podría estar igual la materia prima (el aceite), que el producto de su industrialización (el biodiésel)?

Efectos colaterales

El abrupto cambio de reglas de juego es un mazazo para el desarrollo de un modelo de agregación de valor en origen. Hay muchos proyectos de bioetanol en marcha, cuyas inversiones son multimillonarias y que vienen de cooperativas o asociaciones de productores rurales. De hecho, uno de ellos comenzará a operar este mismo mes. ¿Pueden sentir que en cualquier momento también ellos serán víctimas de los virajes de la política?

También pegará fuerte sobre el productor primario de soja. El argumento bajo cuerda de los aceiteros es que el diferencial entre el aceite y el biodiésel era lo que les permitía pagar mejor por el poroto de soja, porque tenían más margen para comprar. Con la misma lógica pero ahora en sentido contrario, ahora podríamos espera una caída en el precio que los productores reciben por el poroto.

Y esto recién empieza.

Por qué es trascendental la visita del Sr. Wen Jiabao a la Argentina

Por Javier Preciado Patiño

A ver si nos entendemos: La República Popular China tiene casi la quinta parte de la población mundial y su PBI supera los 10,6 billones de dólares. Son 1.300 millones de personas que están mejorando sus ingresos, cambiando sus hábitos alimentarios, pasando de la vida rural a la urbana y formando parte de un colectivo que en los próximos diez o veinte años pasará a ser la primera economía mundial.

Atrás habrán quedado los tiempos en los que Europa le marcaba el paso al mundo. Los tiempos de aquella Argentina y América latina subordinada a un orden global donde nosotros éramos productores y exportadores de materias primas, para luego importar bienes industriales con mano de obra extranjera.

Hoy los tiempos han cambiado. El crecimiento mundial se sostiene gracias a las economías emergentes, mientras la vieja Europa tambalea de crisis en crisis. Surgen las naciones del este asiático, del Asia Central, de América latina, del sur de África. Es la juventud emergente frente a la declinación del mundo desarrollado.

Los clientes para la Argentina están allí. En norte de África, en medio Oriente, en el extremo oriente, acá nomás en América latina (en Colombia hemos desplazado a los Estados Unidos como proveedor de granos) y en África.

Ese mundo unipolar, Norte Sur, se ha dado paso a uno multipolar, de relación entre pares. Lo dijo el embajador chino previo a la llegada de Wen Jiabao: ambas naciones somos economías emergentes, más allá de la escala.

De hecho China, con 1.300 millones de habitantes produce 500 millones de toneladas de granos, mientras que la Argentina, con 40 millones produce 100 de granos y puede llegar a 160 en el transcurso de esta década.

China necesita de nuestros productos y nosotros de sus consumidores.

Pero el secreto del éxito de nuestra vinculación no pasa por venderle únicamente el poroto de soja. Pasa por entrar con lácteos, vinos, ovoproductos, carne aviar, cerdo, carne vacuna, productos de la acuicultura, aceites, harinas, etcétera, etcétera. Necesitamos exportarles productos que conlleven mano de obra argentino, para que este Modelo Agroindustrial del Bicentenario actúe redistribuyendo riqueza.

Afianzar el círculo virtuoso de industrialización de la ruralidad es una de las claves para consolidar este esquema. Veamos en este ejemplo las externalidades que se generan. Por la política de sustitución de importaciones una empresa que prestaba servicios para la industria eléctrica decidió establecerse en el distrito de Gral. Rodríguez, cerca de Buenos Aires. Pero una vez instalada encontraron que había un potencial mucho más interesante en el tratamiento de las instalaciones para las granjas porcinas, cuyas partes metálicas se deterioran con los efluentes de los cerdos.

Que esta empresa haya encontrado una oportunidad en la actividad menos esperada es el resultado de empresarios que apuestan a la cría porcina. Si ello ocurre es porque es rentable producir cerdos y si es restanble res porque los argentinos estamos comiendo más de esta carne alternativa. Y a su vez ello ocurre porque el poder adquisitivo ha mejorado -más allá del problema inflacionario- y más gente accede a una dieta más rica en proteínas animales y de mayor variedad.

Ahora el próximo paso es que la actividad porcina salga al mundo y multiplicar un pequeño mercado de 40 millones de argentinos, por los 7.000 millones que habitan el mundo, tal como lo viene haciendo Brasil, otra de las economías emergentes.

Por eso es tremendamente relevante la visita de Wen Jiabao, porque estamos frente a la posibilidad de crear un esquema de cooperación con equidad entre ambas naciones, pero que exige un cambio de actitud frente a un cambio de época.