El financiamiento del gremialismo rural, otro emergente del conflicto

El fondo que ha salido a anunciar la Mesa de Enlace, con el objeto de sostener económicamente su actividad, permite una cantidad amplia de lecturas. Veamos.

a) Basa el sostenimiento en el productor, que al momento de vender su grano contribuye con el 0,2% de su valor, que será retenido por el comprador. Para un equipo de soja, valuado grosso modo en $28.000, son unos $56 que van al fideicomiso.

No es este un dato menor. La quita de la Carta de Porte a la Federación Agraria dejó al descubierto que buena parte de sus finanzas se sostenían por la cesión que el Estado le había hecho para la prestación de un servicio administrativo. Que el dinero venga del sujeto representado (el productor) otorga muchísimos más grados de libertad a las entidades.

Significa también dejar de apoyarse en contribuciones de empresas y/o instituciones de la cadena agroindustrial, que en determinadas ocasiones pueden tener un conflicto de interés con las entidades de productores. En los Estados Unidos hay organizaciones de farmers que aceptan dinero del agribusiness y otras que no, y tiene que ver básicamente con esto.

b) El sistema es enteramente privado, sin “facilitación” del Estado. Algunos dirigentes han planteado en algún momento de los últimos años -más o menos abiertamente- la necesidad de que la contribución del productor al gremialismo rural fuera de caracter mandatorio, es decir por ley. Esto hubiera generado un sistema cautivo de sostenimiento que no hubiera tenido la legitimidad de este fondo, donde el productor tiene la potestad en cada operación de decidir si quiere o no contribuir.

De todas formas es necesario hacer una salvedad. Por default, el acopio retendrá la contribución. Solo la expresa oposición al descuento hará que no se efectúe. Recuerda a algunos sistemas de débito. Sin embargo, mantiene el carácter voluntario y pasa a actuar como plesbiscito permanente de la gestión de los líderes ruralistas. Una corriente de opinión contraria a la acción de la Mesa se podría reflejar en el aporte.

c) Implica la lógica de la unidad, no solo para la acción, sino para el soporte técnico. Tratándose de temas comunes a la producción, hace tiempo ya que las cuatro entidades tendrían que haber hecho economía de escala y armado un único centro de estudios o think tank, además de contratar a los mejores especialistas en cada área.

Es también una respuesta a la proliferación de fundaciones o tanques de pensamiento que buscan ocupar ese lugar. Se supone que el fideicomiso debería recaudar una masa de aportes lo suficientemente importante que resulte inalcanzable para otras iniciativas privadas.

c) La última y no menos importante: Implica el reconocimiento que la acción gremial no es gratis. El fondo le pone un costo al servicio de la defensa de los intereses, de manera explícita. Así, completa la ecuación con el beneficio, cuyo ratio será juzgado por los aportantes.

Dónde están los riesgos.

Hasta el presente, la unidad de las entidades se sostuvo gracias a la existencia de un enemigo, que hizo todo lo posible para mantenerlas alineadas en su contra.

Por el contrario, las entidades venían de una década, los 90, donde un Estado liberal les había quitado sus reclamos habituales, esto es la intervención en el mercado y la carga fiscal. Los bolsones de protesta se reducían a la Federación Agraria y neo organizaciones como Mujeres en Lucha (ver el trabajo de Mario Lattuada al respecto).

Conseguido un compromiso de la oposición política en el tema retenciones, eliminado el intervencionismo que encarna Moreno y suponiendo una oscilación de la próxima administración hacia posiciones más liberales, ¿qué rol tendría el gremialismo rural? ¿cómo y para qué se utilizarían los fondos? Seguramente, la dirigencia tendrá que mostrar más habilidad en ese momento que ahora.

Otro tema del que por ahora solo se habla cuando se juntan los productores es si no habrá peleas entre las entidades por los fondos, particularmente si estos resultan importantes. Ya hay gente que plantea si es justo que habiendo una entidad más ganadera y  otra más chacarera, los aportes solo provengan de los agricultores.

En síntesis: la dirigencia ha demostrado creatividad para en medio de una crisis generar una solución que los deja en una posición mejorar que la anterior. Sin embargo, deberán demostrar su calidad de gestión para llevar adelante exitosamente el proceso.

9 Comentarios Para “El financiamiento del gremialismo rural, otro emergente del conflicto”

  1. I thought DTV was capped at 720p/1080i? At least that’s what it is here Australia, DTV-B

  2. Cheers pal. I do appreciate the writing.

  3. This could not possibly have been more helpful!

  4. Brilliance for free; your parents must be a sweetheart and a certified genius.

  5. Kick the tires and light the fires, problem officially solved!

  6. Kudos to you! I hadn’t thought of that!

  7. That’s a smart way of thinking about it.

  8. More posts of this quality. Not the usual c***, please

Deja tu comentario